Ante la creciente demanda de almacenamiento de energía para la transición energética, existe una necesidad urgente de tecnologías de baterías rentables, seguras y eficientes en el uso de recursos. Las baterías de iones de sodio basadas en materiales disponibles localmente y respetuosos con el medio ambiente ofrecen un enfoque prometedor para que los sistemas de almacenamiento de baterías sean menos perjudiciales para el clima. La lignina, un subproducto de la industria de la madera y la pasta de papel, es un enfoque prometedor.
Los investigadores de Fraunhofer y sus socios de proyecto están trabajando en un sistema de baterías de iones de sodio basado en lignina, un subproducto de la industria de la madera y la pulpa.
La lignina, un biopolímero, es un componente clave de la madera, lo que le da su estabilidad. Como subproducto de la industria papelera, generalmente se quema para generar energía. Investigadores del Instituto Fraunhofer de Tecnologías y Sistemas Cerámicos IKTS y la Universidad Friedrich-Schiller de Jena, ambos socios del Centro de Energía y Química Ambiental de Jena (CEEC), han tenido una mejor idea: en el proyecto ThüNaBsE (Batería de Iones de Sodio de Turingia para Almacenamiento de Energía Escalable), financiado por el Estado Libre de Turingia y el Fondo Social Europeo, los investigadores están desarrollando y evaluando un nuevo tipo de batería de iones de sodio basada en lignina, desde materias primas hasta una celda completa de 1 Ah.