La Escuela Infantil Guillem Ballester i Cerdó en Muro (Mallorca) apuesta por la madera como material estructural principal, consolidándose como un referente en arquitectura educativa sostenible en las Islas Baleares. Se trata de un proyecto del estudio local Bos Arquitectes, dirigido por Miquel Barceló Ordinas y Margalida Seguí Tugores.
La estructura del edificio, de una sola planta y cubierta ondulada, se basa en la repetición de vigas curvas de madera laminada, organizadas en seis crujías de siete metros. Esta modulación estructural ordena el espacio interior con claridad y eficiencia, optimizando el uso de material y facilitando el montaje en obra.
Las vigas, además de resolver las luces del edificio, incorporan la pendiente necesaria para la evacuación de aguas pluviales, canalizando el agua de lluvia a través de la propia cubierta. De este modo, estructura y arquitectura se integran en una solución única, donde la lógica constructiva define la forma del edificio.
