El Gobierno anunció en REBUILD 2026 la línea ICO de Crecimiento Construcción Industrializada, un instrumento pensado para proporcionar liquidez a las empresas del sector off-site. Su objetivo principal es cubrir el circulante vinculado a proyectos —el período entre la fabricación en fábrica y el cobro en obra—, uno de los cuellos de botella más habituales en el modelo industrializado. Según el secretario de Estado de Vivienda, David Lucas, la línea también permitirá financiar activos fijos sin alterar el esquema de crédito tradicional para la construcción.
Para las empresas del sector de la construcción con madera el anuncio llega en un momento de expansión: España prevé duplicar su capacidad de producción de CLT en los próximos tres años y pasar de una cuota del 0,5-1% al 3% de la obra nueva en 2026. Si el diseño final de la línea recoge bien las necesidades reales del sector —plazos, elegibilidad, usos del circulante—, puede convertirse en un catalizador real para escalar proyectos que hoy encuentran dificultades de financiación operativa.
Esta nueva línea se enmarca en los avances del PERTE de Industrialización de la Vivienda, dotado con 1.300 millones de euros a diez años y presentado hace un año. Ese instrumento tiene como objetivo construir más vivienda, reducir costes y descarbonizar el sector, tres vectores en los que la madera técnica tiene una ventaja estructural reconocida. La línea ICO vendría a completar el ecosistema financiero que el PERTE necesita: el PERTE impulsa la inversión y la demanda; el ICO cubre la liquidez operativa que hace posible ejecutar los proyectos. Con todo, los detalles concretos —dotación, empresas elegibles, condiciones de plazo y tipo— aún no han sido publicados. Desde Club Madera seguiremos de cerca su desarrollo.
