La ciudad holandesa de Zwolle, conocida por su casco histórico medieval, acaba de estrenar un puente peatonal sobre la estación de tren. Con una longitud de 130 metros y 10 de ancho, la pasarela ha sido construida totalmente en madera para lo que se han empleado 1.500 m3.
Esta infraestructura unirá el centro con el nuevo plan urbano, WärtZ, que transformará un antiguo parque empresarial junto a la estación ferroviaria en un barrio moderno, energéticamente autosuficiente, con amplias zonas verdes y ejecutado con materiales biobasados donde la madera jugará un papel relevante.

El nuevo desarrollo, de 120.000 m2, contempla la construcción de cuatro edificios de uso mixto, incluyendo la reforma de un antiguo almacén que será el corazón del renovado distrito. Este remozado pabellón albergará startups innovadoras, empresas creativas e instalaciones educativas en la planta baja, mientras que un nuevo edificio de apartamentos en madera se levantará sobre su reconocible cubierta ondulada.
Los otros tres nuevos bloques, con revestimiento exterior de ladrillo, incluirán oficinas y locales comerciales en las plantas inferiores y viviendas en las superiores. En total se crearán 850 apartamentos.
Más información sobre este proyecto: Orange Architects y MVRDV
